Hoy por hoy, no nos queda de otra a los ciudadanos honestos y trabajadores que tomar el control de las fuerzas productivas y arrebatárselo a esta élite marxista. Sólo así podremos tener una administración democrática y justa de dichas fuerzas que realmente represente al trabajador, que traiga lo mejor del capitalismo, que es prosperidad y libertad